Bienestar

De qué hablo cuando hablo de deporte

Basándome en el título del libro del escritor japonés H. Murakami “De qué hablo cuando hablo de correr, os contaré de qué hablo cuando hablo de deporte.

Según la definición del diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, deporte es “actividad física ejercida como juego o competición, cuya práctica supone entrenamiento y sujeción a normas. Recreación, pasatiempo, placer, diversión o ejercicio físico, por lo común al aire libre. Por gusto, desinteresadamente”.

De la definición de la Real Academia de la Lengua podemos destacar los siguientes aspectos que definen muy bien el deporte:

Actividad física, es decir, que utiliza el cuerpo.

– Que implica entrenamiento para su mejora.

– Que sigue unas normas para su realización. Estas normas son conocidas por todos los practicantes del mismo deporte, lo cual hace que todos hablen “el mismo idioma” y se eviten conflictos. El no cumplir estas normas implica penalización del jugador o del equipo que las infringen. Éste es el aspecto socializador del deporte.

– Ejercida en competición, es decir, busca el rendimiento.

– Se practica por diversión, gusto: el movimiento produce placer. He aquí el punto de “enganche” al deporte. El cuerpo humano está diseñado para el movimiento y éste puede ser de tipo utilitario o por diversión. Este aspecto es el que le diferencia del concepto de actividad física.

La actividad física es toda actividad que realizamos utilizando nuestro cuerpo, generalmente con un fin utilitario: desplazarnos, transportar o elevar bultos, hacer las tareas del hogar, limpiar el jardín, etc. En todas ellas hay un gasto de energía, implica la utilización del cuerpo para su realización, pero no sigue un entrenamiento, no hay unas normas establecidas, no competimos contra nadie y, por supuesto, no se suelen hacer por gusto o diversión, sino por obligación.

– Hay un último aspecto que destaca la definición del diccionario que es desinteresadamente, no hay remuneración en su práctica, si bien pagamos por practicarlo. ¿Qué ocurre con el deporte profesional o de alto rendimiento?, pues que es una profesión y, aunque tiene algunas características en común con el deporte amateur, sus finalidades son diferentes. La visión del deporte profesional es motivante para el practicante amateur, intentando imitar, a veces, a sus ídolos.

Es curioso el origen de la palabra deporte al que hace referencia Ortega y Gasset y que está escrita en un gran panel blanco colocado en las paredes del CAR (Centro de Alto Rendimiento) de Madrid. En él sitúa el origen de la palabra deporte en los puertos portugueses, donde los marineros después de las duras jornadas faenando se sentaban en las tabernas a hablar de cómo les había ido. Están “de portu” hablando del “rendimiento” de la jornada. El uso de la palabra en el tiempo hizo el resto, hasta llegar a como la conocemos actualmente. En él destaca un aspecto importante en el deporte, ya sea colectivo o individual, profesional o amateur, el rendimiento. A parte del placer que nos proporciona, buscamos un rendimiento, hacer más goles o puntos, correr un poco más rápido o llegar más lejos. Dentro de este concepto tienen cabida los deportes, como el ajedrez, que no son físicos sino intelectuales, porque busca un rendimiento.

Por último, me gustaría hacer una pequeña alusión a los deportes dentro de la enseñanza. En los colegios, los alumnos tienen una asignatura llamada Educación Física que busca educar al individuo a través del movimiento, y dentro de este objetivo tiene cabida la expresión corporal, los juegos populares, predeportivos y, por supuesto, los deportes. Estos aportan a la formación de los alumnos/as muchos elementos enriquecedores como la colaboración y cooperación, seguimiento de las normas, etc. Pero no hacen sólo deporte o gimnasia, de ahí que perdiera el nombre de gimnasia y que no se le llame deporte.

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