Entrenamientos

Entrenamiento eficaz, ¿qué hace que un entrenamiento funcione?

Ejercicios personalizados y supervisados por profesionales

Son muchas las ocasiones en las que los entrenadores personales contestamos a esta pregunta o a cuestiones similares referidas a este mismo tema. Se podría hablar largo y tendido sobre los motivos que hacen que un entrenamiento funcione o deje de hacerlo, pero vamos a tratar de dar una explicación general clarificadora, sin extendernos demasiado y evitando hacer referencias a la preparación de un objetivo específico.

Es obvio que sólo hay tres elementos o variables a analizar que explicarían la eficacia o ineficacia a la hora de lograr una meta a nivel físico: Entrenador, Deportista (cliente), y Entrenamiento.

El entrenador. El deportista se debe asegurar de estar poniéndose en manos de un verdadero profesional de la actividad física, de una persona titulada con amplios conocimientos y experiencia contrastada que le garantice un plan de entrenamiento eficaz, saludable y supervisado en todo momento.

Por desgracia, desde el boom del “personal trainer” existe en nuestro sector bastante intrusismo profesional y hay numerosos individuos que tratan de aprovecharse de esta situación. Cuando elegimos un entrenador personal estamos eligiendo la persona a la que entregamos nuestro dinero, pero también nuestra salud. Caer en manos de la persona equivocada puede hacer que no logremos nuestro propósito, pero además puede poner en peligro nuestro bienestar físico.

El deportista. Cuando una persona se decide a entrenar ha de ser plenamente consciente de que, con el entrenador y el entrenamiento adecuados, el éxito o la eficacia en la consecución de su objetivo depende completamente de su trabajo y su constancia.

La fuerza de voluntad para entrenar de manera regular, sin saltarse sesiones y cumpliendo con el plan de entrenamiento etapa a etapa, de la manera que indique nuestro entrenador, nos llevará sin duda a alcanzar nuestra meta, y a hacerlo siempre de manera sana y saludable, minimizando el riesgo de sifrir lesiones.

El entrenamiento. Esta parte es el motivo principal del post (aunque daría para varios más). Como hemos dicho al comienzo, hablaremos de manera general, sin entrar a valorar como debe ser un entrenamiento específico para lograr un objetivo concreto.

Podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que un entrenamiento es eficaz y saludable cuando cumple con todos y cada uno de los principios generales del entrenamiento deportivo. Estos principios son numerosos (individualización, especificidad, progresión, entrenamiento a largo plazo, sobrecarga, continuidad, acción inversa, multilateralidad, etc.), todos tienen su fundamentación y están demostrados (referenciados en bibliografía científica) por lo que deben estar presentes en cualquier plan de trabajo si se quiere garantizar realmente una mejoría a nivel físico, sea cual sea la finalidad del entrenamiento (pérdida de peso, runners, desarrollo de cualidades físicas como la flexibilidad, la fuerza, o la resistencia, musculación…).

Por experiencia podemos decir que son muchas las personas que comienzan un plan de entrenamiento y por desgracia no consiguen su objetivo, y en la mayoría de casos, aunque la gente no lo sabe, la explicación a su fracaso está en el incumplimiento de dos o tres principios básicos del entrenamiento. De manera general podemos hablar de tres razones principales por las que una persona no logra los retos que se marca:

* La mayoría de personas que se pone a entrenar no alcanza la meta que se propuso inicialmente por no contar con la ayuda de un entrenador profesional que les programe un entrenamiento adecuado a sus capacidades y necesidades. Entrenan de manera autodidacta, y aunque el mero hecho de realizar actividad física pueda resultar beneficioso para su salud, sin una planificación adecuada no se pueden lograr objetivos concretos. (Incumplen sobre todo el principio de Individualización y el de Especificidad).

* Otro grupo amplio de personas no consigue su propósito porque repite siempre una misma rutina de ejercicios, creyendo que un plan de trabajo de cuatro semanas es válido para siempre y les llevará al éxito, cometen un grave error, ya que dicha rutina no sólo pierde su eficacia, sino que además repetir la misca carga de trabajo mucho tiempo puede producir lesiones de diversa gravedad. (Incumplen principalmente los principios de Individualizacón, Variedad y Sobrecarga progresiva / Supercompensación).

* Por último, puede hablarse de un tercer grupo, también numeroso, formado por las personas que no llegan a alcanzar su objetivo debido a que abandonan el entrenamiento vencidos por la desmotivación. No incumplen necesariamente ningún principio del entrenamiento (salvo el de Entrenamiento a largo plazo), pero lo lógico que es que con la ayuda de un profesional que les paute un entrenamiento adaptado a ellos, en el que se marquen retos a corto plazo y en el que se realice un trabajo correcto, con rutinas necesariamente variadas en ejercicios, cargas, intensidades… (principio de Variedad), no caigan en el desánimo tan fácilmente y consigan llegar mucho más lejos.

Quiero terminar remarcando una idea. En todo entrenamiento existe una planificación a largo plazo que establece las distintas etapas que se deben superar en función del objetivo pretendido (éstas fases pueden ser más o menos parecidas en cualquier entrenamiento: adaptación, volumen, recuperación…), pero es un error hacer una predicción exacta del tiempo real que se tardará en alcanzar una meta a nivel físico, ya que cada persona tiene sus circunstancias y su día a día.

El organismo de una misma persona responde a los estímulos del entrenamiento de manera diferente según el momento en el que se encuentre, haciendo que la velocidad de sus progresos varie, y obligando así al entrenador a reestructurar el entrenamiento, por lo que no se deben fijar fechas concretas, sino acotar plazos aproximados.