Entrenamientos

Entrenamiento rugby femenino

Si hasta ahora hemos visto entrenamientos de potencia y fuerza para rugby, en este artículo haremos especial mención a las mujeres, a los entrenamientos femeninos de rugby: cómo surgen, cómo se consolidan y qué diferencias hay entre un entrenamiento masculino y uno femenino.

En España, el rugby femenino se introdujo de mano de un grupo de amigas estudiantes de Arquitectura a principios de los años 70 que entrenaban en el campo de la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid. Poco a poco, y siguiendo con su afición, se federaron y formaron el club que permanece hoy en día.

A esta iniciativa le siguió, a finales de los 70, otro grupo de chicas estudiantes las cuales crearon el equipo de rugby del INEF de Barcelona. El deporte se fue extendiendo por el país y actualmente se encuentra en pleno auge y desarrollo, ligado al crecimiento paulatino de equipos femeninos, consolidando cualitativamente las ligas autonómicas y nacionales destacando las actuaciones de la selección nacional femenina tanto en rugby XV como en rugby a 7 en los distintos campeonatos de Europa y del mundo.

A nivel institucional, se han establecido una serie de acciones que fomentan la promoción del deporte femenino. Partiendo de la iniciativa del Consejo Superior de Deportes en 2009 con el “Manifiesto por la igualdad de la mujer en el deporte” y el “Plan Integral para la actividad física y el deporte” (Plan A+D) cuyo objeto se centra en favorecer y promover la práctica deportiva de toda la ciudadanía donde se incluye un programa transversal para la igualdad entre mujeres y hombres, las federaciones se han sumado a esta iniciativa creando en el caso del rugby, la comisión “Mujer y Rugby” en Febrero de 2010. La elaboración del plan estratégico de oportunidades se presenta con el objeto de aumentar la participación, tanto cuantitativa como cualitativa, de las mujeres en los diferentes ámbitos de este deporte.

En función de la evolución latente en este deporte, cabe dedicarle un apartado para la especificidad del entrenamiento en el rugby femenino. Aunque el entrenamiento de la técnica, táctica y forma física sea el mismo para hombres que para mujeres, existen modificaciones que permiten mejorar el rendimiento en la mujer.

Por lo tanto, la pregunta es obligada, ¿qué diferencias existen en cuanto al entrenamiento masculino/femenino?

Según comenta el Prof. Dr. D. Juan Carlos Vázquez Lazo pueden destacarse dos aspectos diferenciables: Aspectos Fisiológicos, donde cobra especial importancia el equilibrio entre cuádriceps y rodilla y la variabilidad hormonal que puede incidir de manera positiva, pero también negativa en el rendimiento. Aspectos Psicológicos, donde considera que la voluntad y la motivación son características más interiorizadas en las mujeres, consiguiendo por tanto constancia en el trabajo.

En cuanto al entrenamiento específico en la mujer, el Prof. D. Alberto García Bataller nos comenta las diferencias según las capacidades físicas:

Fuerza: La carga de entrenamiento debe ser mayor que en el hombre.

Volumen e intensidad: El ejercicio aeróbico en mujeres debe tener un mayor volumen además de intensidad de 5 a 8 pulsaciones más que en los hombres. El ejercicio anaeróbico en la mujer debe entrenarse con intensidades cercanas al 95% frente al 90% en los hombres.

Como ejemplo a lo nombrado anteriormente, podemos decir que las tareas o ejercicios constarán de más series, más intensidad y más carga que en los hombres.

También tenemos que hacer mención a la importancia de prevenir lesiones ya que una deportista puede entrenar de forma continuada pero verse truncada ante una lesión inesperada. ¿Cómo podemos evitarlas? Mediante el entrenamiento bien planificado y estructurado en la temporada y con el trabajo de gimnasio tanto para las jugadoras ya experimentadas como las que comienzan en este deporte, vuestro cuerpo agradecerá tener unos músculos fuertes y sanos a la hora de placar, percutir, caer, correr, saltar, etc. El trabajo de la fuerza, como ya explicamos en otro artículo, es imprescindible para evolucionar en el deporte.

Para concluir, espero que este artículo sirva para acercar tanto a jugadoras como a entrenadores/as al desarrollo del entrenamiento específico de cada género y cada jugador/a para mejorar cada vez más el rugby y en especial en referencia al femenino, donde aprovechando el rugby como deporte en auge, haya cada vez más jugadoras y equipos femeninos que disfruten del mismo.

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