Experiencias Trainido

Si tú me dices corre, lo dejo todo

Llevo toda mi vida diciendo:

– Yo no corro. – ¿Por qué? – Porque no va conmigo. No puedo… Y PUNTO! (que diría mi madre).

28 años después y arrastrada por mi novio, salgo a correr un día cualquiera con cero motivación y a regañadientes: No paso de los 5 minutos corriendo. Si llego a los 10, date con un canto en los dientes, monino.

No os voy a engañar, sí que me picaba la curiosidad saber qué se sentía al correr, al superarse y conseguir cruzar metas para las que yo estaba convencida de que no estaban hechos mis pulmones.

El “NO PUEDO” se convirtió en una primera experiencia de más de 10 minutos corriendo y un sinfín de buenas vibras: ¡Quería MÁS, señores. Increíble!

Creo que la satisfacción iluminó mi cara y mi rápida reacción de “mañana serán dos vueltas” se transformó a los tres días en un email que contenía la pre-inscripción a la media maratón Behobia-SanSebastián: ¡Porque tú puedes!

¿Por qué yo… qué? Miedo, pánico y risa nerviosa ante la locura de pretender que yo corra  esos 20km o más. En aquel momento todo lo que superaba los 4km me parecía de C-H-A-L-A-D-O-S.

Hoy, después de casi dos meses entrenando en serio, y cuando digo en serio es en serio (incluido trabajos de fuerzas que puede corroborar mi entrenador Brian), he conseguido llegar a los 9km en mis entrenamientos: Felicidad absoluta.

Va a ser verdad aquello de que la felicidad es cuestión de entrenamiento 😉

Y colorín colorado, así es como comienza mi vida en el mundo del running.

Aquí dejo el primer capítulo de mi experiencia. El tiempo dirá si esta historia es digna de ser catalogada como #retotrainido. Después de dos años dando cuerda a este proyecto, va siendo hora de probar mi propia medicina.

Objetivo: Behobia-San Sebastián, 10 de noviembre de 2013. ¿Lo conseguiré?

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