Dieta

Ojo con el azúcar refinado

Hoy por hoy el azúcar es uno de los alimentos más consumidos en todo el mundo y con más presencia en nuestra dieta, y es que prácticamente todo lo que ingerimos contiene azúcar, da igual que hablemos de una lata de guisantes, una lasaña precocinada, tomate en conserva, galletas, o refrescos… por eso es importante que conozcamos el riesgo que corremos con este hábito o adicción que nos satura el organismo y es responsable de muchos problemas de salud.

El azúcar se obtiene de la caña de azúcar y de la remolacha azucarera, y la variedad más consumida es el azúcar blanco refinado, la más perjudicial. Los procesos químicos que sufren la caña o la remolacha, eliminan todos los nutrientes de esos alimentos, es decir, eliminan toda la fibra y las proteínas y dejan solo la sacarosa.

Por eso podemos afirmar que el azúcar es sacarosa, y nada más. No aporta otros nutrientes, ni vitaminas, ni minerales… solo aporta sacarosa. La sacarosa es un disacárido, un carbohidrato que a su vez aporta energía al organismo. Y este es uno de los problemas, el azúcar aporta mucha energía en forma de calorías, que no consumimos habitualmente, y se acumulan en forma de grasa.

¿Cómo actúa el azúcar refinado?

El azúcar es un carbohidrato de absorción rápida, lo que quiere decir que rápidamente aumenta nuestros niveles de insulina en sangre.

La insulina es segregada por el páncreas cuando los niveles de glucosa en la sangre son elevados, y gracias a esta labor del páncreas no sufrimos una hiperglucemia.

Por lo tanto, cuanto más azúcar ingerimos, más haremos trabajar a nuestro hígado y páncreas, que aumentarán la cantidad de insulina en sangre para metabolizar el azúcar. Cuando sometemos a nuestro cuerpo a continuos aumentos de insulina, estamos contribuyendo al desgaste celular.

Además, el azúcar blanco adormece las células del cerebro, daña las funciones de los órganos, quema el calcio en el cuerpo, explota todas las reservas de minerales, causa depresión, obesidad y la muerte celular, lo que conlleva a un envejecimiento prematuro. Desbasta todos los nutrientes del cuerpo, debilita al máximo el sistema inmunológico.

Hay que tener también en cuenta que el azúcar causa adicción, por lo que cuanto más azúcar consumimos, más azúcar nos pedirá el cuerpo.

Por todo esto, os recomiendo que cuidéis lo que coméis, que miréis el azúcar que contienen y procurar por todos los medios reducir el consumo o utilizar sustitutos naturales, como la miel NATURAL, el azúcar de caña no refinado, así no elevaremos nuestros niveles de glucosa en sangre.

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